Para formar parte del funcionariado del Estado, es necesario “habitualmente” opositar y acreditar, en función del grupo al que se pretenda pertener, unos estudios concretos en función del cargo al que se aspire.

El graduado escolar es uno de los requisitos mínimos que se exigen, asi por ejemplo consejes, peones del servicio de basuras, ordenanzas, peones de Vías, Obras y Servicios, panchadora, etc. lo necesitan para porder ser trabajadores del Estado.

Entre las premisas básicas para acceder a la función pública y convertirse en funcionario de carrera se debe  hacer por medios que garanticen la igualdad, el mérito y la capacidad de los candidatos. Los métodos más usuales para dicho acceso son la oposición y el concurso-oposición. Se trata de una serie de pruebas y exámenes, en concurrencia competitiva, que valoran los conocimientos (realización de pruebas orales o escritas relativas a un temario) y méritos (años de antigüedad, cursos realizados, carreras, licenciaturas…) de los candidatos.

Por otro lado, se encuentran los cargos electos, como por ejemplo los Ministros. Dentro del Gobierno actual Pedro Solbes, Ministro de Economía, es Licenciado en Economía y Derecho, Bernat Soria, Ministro de Sanidad, es Licenciado en Medicina, Elena Salgado, Ministra de Administraciones Públicas. Pero entre todos ellos destaca Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo e Inmigración, sin estudios superiores.

Celestino Corbacho, antiguo Alcalde del Municipio de Hospitalet de Llobregat a conseguido pasar en cuatro años de Alcalde a Ministro, ¿dónde queda el mérito y la capacidad de los candidatos?, ¿es sufiente la experiencia que tiene para alcanzar un cargo tan sumamente importante como el de Ministro de Trabajo e Inmigración?, ¿porqué cualquier ciudadano ha de demostrar sus capacidades intelectuales y laborales y para ser Ministro no es necesario?, ¿no exísten personas mucho más cualificadas y con más experiencia para desempeñar un cargo de esas caraterísticas?.

Por tanto, los mejores han de estar en los mejores puesto pues de ellos dependemos los demás. Sus decisiones pueden llevarnos al éxito o al fracaso. Cualquier persona se puede equivocar, no cabe discusión pero quienes tienen experiencia y conocimientos acreditados, lo hacen menos.

Es del todo injusto que Ministro pueda ser cualquiera y que en otros cientos de trabajos se requieran montones de requisitos, que los mayores mandatarios que deberían ser lo más preparados, no tienen.

Comparte la noticia: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google
  • BarraPunto
  • BlogMemes Sp
  • Live
  • Slashdot
  • Technorati
  • e-mail
  • YahooMyWeb